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La epilepsia afecta al 2,5% de los perros. Se trata del trastorno neurológico crónico más común en estos animales. Aunque es una enfermedad que suele mantenerse de por vida, existen diversos tratamientos para remitir las repetidas convulsiones o ataques epilépticos.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia es la enfermedad neurológica crónica más frecuente en perros. Se define como la tendencia a generar crisis convulsivas y puede tener múltiples causas, pero la más frecuente es la epilepsia idiopática. Es decir, no se detecta ninguna causa en la estructura intracraneal que justifique las crisis. Además, el resto de pruebas y exploración son normales.

Este tipo de epilepsia es frecuente que se manifieste entre los 6 meses y los 6 años de edad y ya se ha determinado el origen genético, o al menos se sospecha de él, en algunas razas como el Border Collie, Pastor Alemán o Golden Retriever.

Causas

Además de la causa genética que mencionábamos anteriormente, existen otras causas de crisis epilépticas en los perros. Por ejemplo las intoxicaciones, enfermedades inflamatorias (inmunomediadas/infecciosas), traumatismos cráneo-encefálicos, alteraciones metabólicas (shunt portosistémico, hipoglucemia,…) o neoplasias.

En función de la anamnesis, la reseña del animal y del resultado de la exploración y pruebas básicas, se elabora una lista de diagnósticos diferenciales o de causas más probables a partir de la cual continuar el protocolo diagnóstico.

Manifestaciones

Las crisis epilépticas pueden manifestarse de múltiples formas. La forma más frecuente, o al menos la más fácil de identificar por parte del propietario, es la generaliza tónico-clónica, en la que se ve afectado todo el cuerpo del animal y se produce rigidez y pedaleos de las extremidades. Las crisis epilépticas también pueden ser focales, es decir, afectar únicamente a un grupo de músculos o cursar con cambios bruscos de comportamiento de forma episódica.

Las crisis epilépticas pueden producirse de forma aislada y presentar una buena y rápida recuperación, o pueden producirse varias a lo largo del mismo día. Esta segunda situación constituye una urgencia ya que las crisis epilépticas tienen repercusión en todo el organismo y pueden producirse numerosas complicaciones.

Medidas de precaución

Es el trastorno neurológico crónico más común en perros

En caso de crisis epiléptica, se aconseja apartar los muebles u objetos con los que el animal pueda golpearse durante el violento episodio y no intentar sujetarlos o calmarlos en ese momento para mantener la seguridad del cuidador.

Después de una crisis epiléptica, los animales pueden presentar una serie de anormalidades transitorias. Pueden durar de minutos a días, y estas anormalidades pueden ser, por ejemplo, ceguera, incoordinación o debilidad, entre otros.

Tratamiento

El tratamiento se instaura en diferentes escenarios. A continuación, planteamos algunos de ellos:

  • La frecuencia o severidad de las crisis ha aumentado
  • El animal presenta más de una crisis cada 3 meses
  • Las alteraciones secundarias a la crisis son graves
  • Las alteraciones cursan con agresividad

En general, se puede decir que el tratamiento se empieza cuando la balanza riesgo-beneficio se inclina hacia este último. Y es que el tratamiento antiepiléptico, generalmente, se trata de un tratamiento de por vida. Salvo escasas ocasiones, el tratamiento no se puede retirar y se da de forma crónica.

Aproximadamente una tercera parte de los perros con epilepsia idiopática son refractarios al tratamiento, es decir, no responden de forma adecuada al tratamiento. Normalmente estos animales requieren varios fármacos antiepilépticos pero, pese a ello, el control de las crisis no es satisfactorio.

Existen varias opciones terapéuticas con diferentes ventajas y limitaciones que debe estudiar el veterinario y adecuar a cada caso individual.

Además, en los momentos de crisis epiléptica se puede emplear  un tratamiento de urgencia en el propio domicilio por parte del propietario. Se trata de microenemas de diazepam o midazolam intranasal.

Pruebas

En un animal que presenta crisis epilépticas se deben realizar las siguientes pruebas para intentar determinar la causa subyacente:

La epilepsia en perros

La epilepsia en perros

  • Análisis de sangre (+/- amoniaco, ácidos biliares, hormonas tiroideas,…)
  • Análisis de orina
  • Radiografías de tórax
  • Ecografía de abdomen
  • Resonancia Magnética intracraneal +/- análisis de líquido cefalorraquídeo

La exploración general y neurológica es fundamental para acotar las posibles causas desencadenantes.

Recientemente han surgido nuevas terapias adyuvantes al tratamiento antiepiléptico convencional como, por ejemplo, una dieta comercial suplementada con ácidos grasos de cadena media que ayuda al metabolismo energético cerebral o el uso de canabinnoides.

Uno de los pilares más importantes en el manejo de esta enfermedad es el mantenimiento de la calidad de vida tanto del paciente como del propietario, que puede verse a menudo afectada por la enfermedad.

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