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Ubita llegó a nuestra clínica porque sus propietarios le notaron que estaba decaída. Pasaron varios días hasta que descubrimos qué le ocurría.

Síntomas detectados

Ubita es una gata común europea, de 6 años, que llegó a nuestro centro de Urgencias Veterinarias porque llevaba todo el día sin comer ni beber. Sus propietarios la notaban apática y débil pero no presentaba ningún otro síntoma.

Tal y como nos explicaron, hacía unos días que habían vuelto de un viaje y, normalmente, eso le suele estresar mucho a Ubita. También le habían bañado recientemente y, quizá, podía ser por eso por lo que estaba un poco rara.

Sedación y exploración

El carácter de Ubita no permitía su manipulación por lo que, para eliminar el estrés, se procedió a la sedación de la paciente. La exploración física sólo nos aportó que tenía fiebre. La analítica general resultó ser normal, excepto los electrolitos que se encontraban algo bajos. Por ello, hospitalizamos a Ubita durante 24h con fluidoterapia para reponerlos.

Alta

Tras pasar 24 horas en observación y notar una mejoría, decidimos darle el alta. Su cuidadora en casa estaría pendiente de su evolución y de ayudarla a comer en caso de no hacerlo por ella misma. Es muy importante en gatos enfermos que se mantenga el aporte nutricional porque, de no ser así, puede haber consecuencias a nivel hepático muy graves como, por ejemplo, desarrollar una lipidosis hepática.

Tres días en casa

Durante 3 días estuvimos en contacto telefónico. Ubita estaba más activa pero no llegaba a comer bien. De pronto, sus propietarios notaron que tenía una costra o algo similar en la zona de las mamas craneales…

Vuelta a urgencias

Herida con piel necrosada

Herida con piel necrosada

Así que volvimos a ver a Ubita en Urgencias Veterinarias, aunque ella no quería vernos a nosotros. Procedimos de nuevo a la sedación, localizamos una zona extensa con el pelaje apelmazado y con supuración. Rasuramos toda la zona y nos encontramos con una herida extensa, en la que la piel se había necrosado y estaba muerta.

Los cuidadores no sabían cómo se había podido hacer eso. Además, en los últimos días Ubita había estado casi sin moverse y muy vigilada.

Sospechas

Nuestra sospecha eran dos causas probables:

  • Una reacción a alguna medicación. En este caso, Ubita sólo recibió una dosis de antipirético durante la hospitalización. Fue vía intravenosa, por lo que era poco probable.
  • En estos casos, las lesiones pueden tardar hasta una semana en ser visibles y, por tanto, suele ser complicado el tener en mente en qué momento ha podido pasar. Su familia cayó entonces en la cuenta de que, seguramente, se subió a la tabla de planchar y pudo tener contacto con la plancha caliente. De ahí que, desde hacía unos días, había empezado a encontrarse mal.

Misterio resuelto

El misterio estaba resuelto, pero ahora quedaba solucionarlo.

Se realizó una primera cirugía para retirar todo el tejido necrosado y cerrar el defecto. Aunque sabíamos que era muy probable que se produjese lo que llamamos dehiscencia de sutura y que hubiese que reintervenir. Así quedó tras la primera intervención.

Tras la intervención

Pero por desgracia, al cabo de unos días la cicatriz comenzó a abrirse. La tensión por la falta de tanta piel al retirar la parte necrosada provocó esta complicación. Por ello, empezamos con la técnica de cicatrización por segunda intención. Esto consiste en realizar curas húmedas, con apósitos especiales y vendajes, para dejar que la piel genere su propio tejido de cicatrización.

En una semana pudimos empezar a retirarle puntos

En una semana pudimos empezar a retirarle puntos

Curas

Como Ubita no se dejaba realizar este procedimiento y había que sedarla, cada 3 días se realizaba el cambio de apósito y vendaje. Esperamos unas cuántas curas hasta tener preparada la piel para una nueva intervención. Así quedó la cicatriz.

Mantuvimos las revisiones bajo sedación cada 3 días y siempre con la cicatriz protegida por vendaje.

En una semana pudimos empezar a retirarle puntos…

Y mejoraba con cada revisión, y su familia y nosotros comenzábamos a estar cada vez más contentos, tras tanto tiempo de esfuerzo por parte de todos.

Ubita está recuperada

Ubita está recuperada

Meses después, Ubita ya está recuperada, le ha salido el pelo y se le ve estupenda.

Precaución

Este caso nos sirve para recordaros que hay que tener mucho cuidado con los objetos calientes, como la plancha o en la cocina. Sobre todo, con los gatos y pájaros que llegan con más facilidad a zonas altas. Si se queman las consecuencias pueden ser muy graves.

Urgencias Veterinarias Zaragoza

Estamos en la calle José García Sánchez, 13 de Zaragoza y trabajamos los 365 días al año para que vuestras mascotas estén a salvo. Abrimos 24 horas, festivos y los fines de semana, para atender cualquier tipo de urgencia.

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